domingo, 16 de julio de 2017

San Lorenzo un campeón fuera de serie

No hay comparaciones cercanas con este formidable campeón que se consagró hoy. San Lorenzo superó en el 5to juego de la final a Regatas Corrientes 94-59 evidenciando una superioridad abrumadora.
Se activa la memoria, la propia, la ajena. Se activan las comparaciones para los memoriosos, para los que gustan de las estadísticas. Este San Lorenzo te obliga a releer los libros de la Liga para encontrar un lugar donde anclarse y establecer una opinión que sea justa.
Porque los adjetivos llegan con facilidad: contundente, formidable, abrumador, lujoso, perfecto, completo… por ahí vamos bien. Pero inmediatamente hay que ponerse la pilcha de periodista y decirlo con claridad: Desde que el básquet moderno se instaló entre nosotros (el del dinamismo, atlético, del 4 abierto y rotación larga) San Lorenzo fue el mejor de todos. Incomparable.
Sería muy injusto no decirlo, tanto como condenarlo por las ausencias del rival. No faltará quien sin pensar lo primero que escupirá será que: “en el único partido que Regatas jugó con Paolo Quinteros, su equipo ganó”. Eso es cierto, pero la serie final no está en ese partido, ni en ese hecho.
El básquet no es una regla de tres simple, el deporte en sí no lo es. Son circunstancias que afectan la vida de “ese” partido. Los equipos argentinos nos han demostrado a lo largo de la historia que saben reponerse de ausencias. Que encuentran en la estrategia y en la táctica la forma de disimular dificultades. Regatas Corrientes no pudo disimularlas, su rival no lo dejó. No hubo partido, lo sacó de la cancha y presionó sobre la herida y sobre el cuello del rival hasta no dejarlo respirar.
La defensa como construcción de todo lo bueno, la defensa como estandarte, la defensa como símbolo de un equipo lleno de estrellas que se arremanga y labura como obreros que necesitan trabajar horas extras para vivir. Eso fue este San Lorenzo de Julio Lamas.
La defensa que tuvo casi siempre las acciones defensivas de 2 x1 al hombre en acción, cada fulano que fuera para el canasto era seguido por atrás y por delante. Tirarle una bandeja a San Lorenzo en el ataque estacionado era una utopía. Y el campeón juntó este año 5 jugadores que juegan por arriba del aro: Sandes, Meyinsse, Deck, Mata y Calfani ¿Qué otro equipo tiene eso? Y lo usaron, lo trabajaron, lo mostraron, ejecutaron con voracidad de pobres.
Y es oportuno desandar las mismas palabras que acá se han dicho: hasta mitad de año, San Lorenzo era letal en ataques de 6 a 8 segundos pero muy terrenal en ataque estacionado. Bueno, eso cambió. Los 10 meses de trabajo le permitieron al cuerpo técnico trabajar, convencer, aceitar, pulir esa maquinaria perfecta que terminó siendo el Ciclón en ataque fijo. Velocidad de pases, ángulos, rompimientos, con y sin balón, espacios, cortinas. Lo tuvo todo, a toda velocidad, con mínimo errores.
Cuando un equipo defiende como San Lorenzo lo hizo es muy difícil ganarle. Pero cuando ataque como lo hizo este equipo de Lamas es imposible. Tropezó en el tercer partido solo para demostrar que errar es una virtud humana que te prepara para la superación y la excelencia.
Será el momento de pedir disculpas porque no tiene sentido contar una crónica de un juego que no tuvo equivalencias. No es necesario, no agrega nada saber la cronología de los 40 minutos de gestación, hay que mostrar al bebé. San Lorenzo en estas finales fue el “todo” y esta última crónica del año se va en el mismo sentido, aplaudiendo de pie ese “todo”.
Tanto como a Regatas. Aplauso, medalla y beso para el equipo de Gabriel Piccato. Se disfrazó de equipo sin pretensiones, se agachó y esperó en silencio, sin estridencias, trabajó (y mucho), fue creciendo y terminó siendo un súper equipo. Fue el equipo más goleador de la serie regular y ganó los Play Offs defendiendo. Inmenso. Si algo le faltaba a San Lorenzo para ser un mejor campeón es haber derrotado a un gran equipo. Y lo hizo. Paolo Quinteros pide la misma revancha que Manu Ginóbili detrás de derrota con Miami en la final en la temporada 2012/2013. Después de una liga fantástica se merecía jugar la final… tendrá revancha.
Esta extensa y desgastante Liga Nacional ha llegado a su fin. Nos regaló mil emociones y un súper campeón. Este San Lorenzo que por obligación de la memoria emotiva deberá quedar en el recuerdo de todos.
Fotos: laliganacional.com.ar
Fuente: Pickandroll.com.ar

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